Te vi, y no tan solo te vi. Si no que también te sentí. Quién podría afirmar que estos círculos finalmente son unos absurdos infinitos para mi. Sólo para mi. No quiero protegerme nunca más.
Te vi, distraído, apurado, nervioso. Sin percatarte de mi presencia, te vi.
El tiempo como protagonista, yo de reserva a las dos de la mañana, pensando en ti.
¿Porqué siempre que bajo te iluminas hasta dejarme ciega? ¿Será que acaso jamás te irás de aquí? Es porque quiero que te quedes.
"Me basta con verte pasar... flotando hacia algún lugar, me basta con verte pasar.... es casi como volar..."
sábado, 18 de diciembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
Noviembre
Hoy llueve en Santiago. Lo sé... es extraño, es Noviembre y el sol tarda en salir. Así mismo me siento hoy y el clima me acompaña. Mi día se fué demasiado rápido, tengo obligaciones sabes...
Mi vida esta varada como un bote en un silencioso y quieto lago, me gusta. Todo tan tranquilo que casi ni necesito de esa emoción arrolladora que me desvanecía en verano, pareciera que ya nada me perturba.
Sigo viviendo en la Luna, a veces... bajo para ver si el tibio sol se quiere quedar a iluminar con sus finos rayos de luz un cuarto de mi vida.
A veces... siempre puedo andar sobre nubes, espacios y calles llenas de personas que sólo piensan en esto, en lo otro, en aquéllo, en que si será o no bueno esto otro... Hoy me da igual, el porqué, para qué, del resto. Hoy soy solo yo y yo. Pero desde mí para ti... dónde quiera que estés, porque estás y he aprendido a regar bien las plantas que aún conservo para demostrarte que estoy viva, que siento, lloro, rio y para que sepas que en algún lugar de este gran universo.... existo.
Hoy te quiero más que nunca, por eso contando unas semanas tú vendrás a tocar a mi puerta. Y yo sabré que eres tú y te amaré como solo yo sé amar. Con mis idas y vueltas, locuras y exigencias, amor es amor, al fin y al cabo.
Y sabrás que el brillo de mis ojos es porque aún luchando con la inconsistencia de mis arrebatos, decido estar aquí, para ti.
Mi vida esta varada como un bote en un silencioso y quieto lago, me gusta. Todo tan tranquilo que casi ni necesito de esa emoción arrolladora que me desvanecía en verano, pareciera que ya nada me perturba.
Sigo viviendo en la Luna, a veces... bajo para ver si el tibio sol se quiere quedar a iluminar con sus finos rayos de luz un cuarto de mi vida.
A veces... siempre puedo andar sobre nubes, espacios y calles llenas de personas que sólo piensan en esto, en lo otro, en aquéllo, en que si será o no bueno esto otro... Hoy me da igual, el porqué, para qué, del resto. Hoy soy solo yo y yo. Pero desde mí para ti... dónde quiera que estés, porque estás y he aprendido a regar bien las plantas que aún conservo para demostrarte que estoy viva, que siento, lloro, rio y para que sepas que en algún lugar de este gran universo.... existo.
Hoy te quiero más que nunca, por eso contando unas semanas tú vendrás a tocar a mi puerta. Y yo sabré que eres tú y te amaré como solo yo sé amar. Con mis idas y vueltas, locuras y exigencias, amor es amor, al fin y al cabo.
Y sabrás que el brillo de mis ojos es porque aún luchando con la inconsistencia de mis arrebatos, decido estar aquí, para ti.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Gold in the air of summer
Hola blog, he vuelto. Pero no te emociones, los círculos y los viajes están queriendo que te escriba, pero yo no sé de qué... la verdad no tengo ánimos, no sé por dónde comenzar...
Creo que desde arriba siempre ví todo más bonito, por eso el estrellarme demasiado rápido, deja todavía aquellas secuelas de sentirme un poco adormecida, entre viajes y más viajes, revistas de diarios, el cepillo de dientes, mi pelo que sigue creciendo y que no encuentra su forma, mis ojos cansados... no tengo ganas de mirar (por lo menos hoy, hoy no).
Desde que regresé tengo muchos matices, nuevas figuras que no había descubierto en mi a tal punto de sorprenderme, los días me acompañan y el sol se presenta con más determinación, pero me asusta el hecho de ver los cambios, y no sólo eso, sino que también provocarlos, sé que debo... me cuesta tanto.
La gente parece vivir tan rápidamente, es fácil caer en el juego y olvidarse de sí mismo.
Ni siquiera estoy en un punto muerto ¿eso sirve?. No sé cómo llamarle a esto que cambia a cada corazonada, es negro y blanco, dulce y agrio, feliz y triste.
Ni siquiera es una cuestión de "estados de ánimo", va más allá... de todo mundo y espacio... SOY YO.....
¿tiempo más falta para que me de cuenta de todo lo que valgo?
Creo que desde arriba siempre ví todo más bonito, por eso el estrellarme demasiado rápido, deja todavía aquellas secuelas de sentirme un poco adormecida, entre viajes y más viajes, revistas de diarios, el cepillo de dientes, mi pelo que sigue creciendo y que no encuentra su forma, mis ojos cansados... no tengo ganas de mirar (por lo menos hoy, hoy no).
Desde que regresé tengo muchos matices, nuevas figuras que no había descubierto en mi a tal punto de sorprenderme, los días me acompañan y el sol se presenta con más determinación, pero me asusta el hecho de ver los cambios, y no sólo eso, sino que también provocarlos, sé que debo... me cuesta tanto.
La gente parece vivir tan rápidamente, es fácil caer en el juego y olvidarse de sí mismo.
Ni siquiera estoy en un punto muerto ¿eso sirve?. No sé cómo llamarle a esto que cambia a cada corazonada, es negro y blanco, dulce y agrio, feliz y triste.
Ni siquiera es una cuestión de "estados de ánimo", va más allá... de todo mundo y espacio... SOY YO.....
¿tiempo más falta para que me de cuenta de todo lo que valgo?
martes, 6 de julio de 2010
julio
¿dónde escondiste el mar?
no soy la misma.
perdí esa parte que amaba y creo que los demás me han perdido también.
no queda nada más. las luces tintinean pero no me recuerdan nada ya....
es un engaño querer vivir como lo hacen los demás, peor es mentir si cuando crees querer al final no es nada, ni luces ni sombras ni un corazón que dibuje soles.
es una estupidez simular, no creo que nadie conosca este infierno mejor que yo.
me voy a encontrar.
no soy la misma.
perdí esa parte que amaba y creo que los demás me han perdido también.
no queda nada más. las luces tintinean pero no me recuerdan nada ya....
es un engaño querer vivir como lo hacen los demás, peor es mentir si cuando crees querer al final no es nada, ni luces ni sombras ni un corazón que dibuje soles.
es una estupidez simular, no creo que nadie conosca este infierno mejor que yo.
me voy a encontrar.
jueves, 10 de junio de 2010
sábado, 17 de abril de 2010
a las once y veinte
Hoy no es un día como todos. Hoy es un día diferente, porque hoy sentí llegar un miedo que pensé haber botado hace años. Suena complicado hablar de esto cuando ni yo estoy tan segura de lo que quiero decir, pero haré el intento.
Un día del tiempo pasado me sentí y te sentí junto al sol tocándonos las manos, amándonos, odiándonos más tarde, entre un café y un cigarrillo eramos intocables, nadie nos vencía.
Es sólo un recuerdo- insistí- no es mi realidad ahora, ahora soy otra, somos diferentes, unos extraños que no se reconocen.
Y pasó el día y vino otro, a veces los días no tienen significado para mí. A veces puedo disfrazarlos, moldearlos, pintarlos y hacerlos noche, hacerlos hombres y caras. Logro con poco esfuerzo transformar días, pero siempre cuando este muere viene otro... día.
Los días me pasan por alto nunca avisan que han llegado, no llaman a mi puerta ni golpean mi ventana, siempre persuaden a la gente que esta a mi alrededor, en fin los días me acechan y no me dejan. Los días me atan a tener que entenderlos que no puedo hecharlos a la calle sólo porque no me interesan, a veces lloro de la rabia, de la impotencia de tener que aguantarlos pero ellos ahí están, nunca estoy sola.
No quiero tratar de dar a entender que odio mis días, sino que simplemente necesito otro concepto para transformarlos, otro nombre, otra boca que pueda decir mejor cómo llamarlos.
Tengo el corazón tal cuál el puño de mi mano, no siento nada, mi puño esta apretado.
Hoy no es un día frecuente, es un día escaso de otro días que no han querido visitarme, yo me pregunto a veces, ¿cuál es la razón por la que tú no quieres visitarme?.
Un día amigo me cuenta sus proyectos e ilusiones, yo pienso en dónde habré dejado tirado los míos. Un momento de mi vida vivía en torno a ellos, los adoraba en un altar creado para orarles cada día y pedir que cuándo lleguen tenga la madurez suficiente para valorarlos.
Hoy me doy cuenta que tengo que buscarlos entre los libros botados debajo de la cama, entre el techo y entre los pájaros que me despistan su búsqueda.
Tengo que encontrar algo por lo que seguir queriendo que lleguen mis días, más lindos y brillantes, en realidad, siempre he sabido que ése alguién eres tú, no sé quién eres pero estoy contigo.
Un día del tiempo pasado me sentí y te sentí junto al sol tocándonos las manos, amándonos, odiándonos más tarde, entre un café y un cigarrillo eramos intocables, nadie nos vencía.
Es sólo un recuerdo- insistí- no es mi realidad ahora, ahora soy otra, somos diferentes, unos extraños que no se reconocen.
Y pasó el día y vino otro, a veces los días no tienen significado para mí. A veces puedo disfrazarlos, moldearlos, pintarlos y hacerlos noche, hacerlos hombres y caras. Logro con poco esfuerzo transformar días, pero siempre cuando este muere viene otro... día.
Los días me pasan por alto nunca avisan que han llegado, no llaman a mi puerta ni golpean mi ventana, siempre persuaden a la gente que esta a mi alrededor, en fin los días me acechan y no me dejan. Los días me atan a tener que entenderlos que no puedo hecharlos a la calle sólo porque no me interesan, a veces lloro de la rabia, de la impotencia de tener que aguantarlos pero ellos ahí están, nunca estoy sola.
No quiero tratar de dar a entender que odio mis días, sino que simplemente necesito otro concepto para transformarlos, otro nombre, otra boca que pueda decir mejor cómo llamarlos.
Tengo el corazón tal cuál el puño de mi mano, no siento nada, mi puño esta apretado.
Hoy no es un día frecuente, es un día escaso de otro días que no han querido visitarme, yo me pregunto a veces, ¿cuál es la razón por la que tú no quieres visitarme?.
Un día amigo me cuenta sus proyectos e ilusiones, yo pienso en dónde habré dejado tirado los míos. Un momento de mi vida vivía en torno a ellos, los adoraba en un altar creado para orarles cada día y pedir que cuándo lleguen tenga la madurez suficiente para valorarlos.
Hoy me doy cuenta que tengo que buscarlos entre los libros botados debajo de la cama, entre el techo y entre los pájaros que me despistan su búsqueda.
Tengo que encontrar algo por lo que seguir queriendo que lleguen mis días, más lindos y brillantes, en realidad, siempre he sabido que ése alguién eres tú, no sé quién eres pero estoy contigo.
domingo, 28 de marzo de 2010
ciudad cemento
Llegué aquí sin intención de llegar. Me he visto sumergida entre papeles y numerales, basta querer sintetizar los propósitos de mi querido viaje, tan esperado, para que todo y como avión kamikaze caiga en picada y estalle en veinte mil pedazos.
Quizás, debería dejar mi mente en off, los pensamientos que se filtran por estos cables, dejar mis sentimientos estúpidos en mute para no escucharlos cuando me siento triste.
Disimular que puedo vivir robóticamente, y dejar que esta ciudad cemento me absorva por completa.
Quizás, debería dejar mi mente en off, los pensamientos que se filtran por estos cables, dejar mis sentimientos estúpidos en mute para no escucharlos cuando me siento triste.
Disimular que puedo vivir robóticamente, y dejar que esta ciudad cemento me absorva por completa.
jueves, 11 de marzo de 2010
Jueves
Como de costumbre advertí que si cada martes tomaba el diario y salía a sentarme en un banco de la plaza, podría quizás esperar a que vinieras helado de frío a pasearte por esta ciudad ya sin ruido.
Es curioso pensar, extraño imaginar tu cara, la recuerdo aún.
Nadie me enamora como tú.
Es curioso pensar, extraño imaginar tu cara, la recuerdo aún.
Nadie me enamora como tú.
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